El Ministerio de Salud y Protección Social hace un llamado a los colombianos a reforzar la vacunación contra la fiebre amarilla en personas que residan o tengan previsto viajar a zonas donde el virus circula de manera activa, especialmente cuando han pasado más de diez años desde la última dosis. Aunque el brote registrado en el país ha sido contenido, el virus permanece de forma endémica en territorios específicos, por lo que una dosis de refuerzo, bajo los lineamientos establecidos, se convierte en una medida clave para prevenir contagios y muertes evitables.
Bogotá D. C., 27 de enero de 2026. El Ministerio de Salud y Protección Social recuerda que la fiebre amarilla ha estado presente históricamente en Colombia, especialmente en zonas rurales y selváticas del país. Departamentos como Amazonas, Caquetá, Huila y Putumayo han sido, desde hace décadas, territorios donde el virus circula de manera permanente, por lo que la vacunación y la vigilancia deben mantenerse de forma continua.
En el marco de la emergencia sanitaria, el brote de fiebre amarilla registrado en el país fue contenido. Desde julio de 2025 se evidenció una disminución progresiva de los casos y, durante agosto, se presentaron varias semanas consecutivas sin nuevos reportes. Este resultado fue posible gracias al fortalecimiento de la vacunación, el seguimiento permanente de la situación en los territorios y las acciones de control del mosquito transmisor.
Desde el inicio de la emergencia sanitaria se han confirmado 79 casos de fiebre amarilla, de los cuales 36 personas fallecieron, lo que demuestra que se trata de una enfermedad grave y potencialmente mortal cuando las personas no están vacunadas. La experiencia ha sido clara: la vacunación es la medida más efectiva para prevenir muertes.
En el caso del departamento del Tolima, el brote registrado en 2024 fue contenido de manera efectiva mediante el aumento de la vacunación y el seguimiento permanente de los casos. Sin embargo, el virus sigue circulando de forma natural en zonas específicas, particularmente en el oriente del Tolima, lo que hace necesario mantener las medidas de prevención tanto para quienes viven allí como para quienes visitan estos territorios.
Los casos presentados durante 2026 se han registrado, en su mayoría, en personas no vacunadas que viajaron desde otros departamentos como Cundinamarca, Norte de Santander, Boyacá y Bogotá hacia zonas donde el virus circula activamente. Muchas de estas infecciones ocurrieron durante temporadas de fiestas y días festivos, lo que confirma que el principal riesgo actual está en viajar a zonas endémicas sin estar vacunado.
Desde septiembre de 2024, cuando inició el brote en el oriente del Tolima, el Ministerio de Salud y Protección Social, junto con el Instituto Nacional de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud, las autoridades territoriales, las EPS, aliados estratégicos y la OPS, puso en marcha un plan de respuesta integral. Este plan ha incluido acciones coordinadas para asegurar recursos, detectar casos de manera oportuna, aumentar la vacunación, fortalecer la atención en los servicios de salud y brindar información clara a la población sobre cómo prevenir la enfermedad.
Gracias a este trabajo conjunto, que incluye la labor de los Equipos Básicos de Salud con vacunadores desplegados en los territorios, se han aplicado más de cinco millones de dosis de la vacuna contra la fiebre amarilla en todo el país. En los municipios de muy alto riesgo, más del 95 % de la población residente está vacunada. En zonas de alto riesgo, el avance en vacunación de personas susceptibles alcanza cerca del 50 %, y en zonas de bajo riesgo el 31 %. Estos niveles de vacunación han sido claves para frenar la circulación del virus y evitar nuevos brotes.
Con el objetivo de reforzar la protección de la población y evitar mensajes confusos, el Ministerio de Salud y Protección Social expidió la Circular Externa No. 001 de 2026, que establece orientaciones claras de vacunación para la fiebre amarilla. Entre ellas, se indica la aplicación de una dosis de refuerzo solo para personas que vivan en zonas de riesgo o que planeen viajar a ellas, cuando hayan pasado más de diez años desde su última vacunación.
Consulte a circular aquí: Circular 001 de 2026
Es importante aclarar que la vacuna contra la fiebre amarilla sí funciona y que, en la mayoría de las personas, una sola dosis protege de por vida. La recomendación de refuerzo responde a una medida adicional de protección en territorios específicos donde el riesgo de exposición es mayor, y no significa que la vacuna haya perdido efectividad.
Por esta razón, se recomienda la aplicación de una dosis de refuerzo contra la fiebre amarilla cuando hayan pasado 10 años desde su última dosis, en las personas que residan o viajen a los municipios de Cunday, Villarrica, Icononzo, Purificación, Prado, Dolores, Chaparral, Ataco, Planadas y Rioblanco, en el departamento del Tolima, siguiendo los lineamientos establecidos por el Ministerio de Salud.
El llamado es claro y urgente: toda persona que planee viajar a zonas de riesgo debe vacunarse contra la fiebre amarilla con al menos diez días de anticipación. En Colombia existen más de 3.000 puntos de vacunación, donde la vacuna se aplica de manera gratuita, segura y sin barreras, sin importar la afiliación al sistema de salud, la nacionalidad o el estatus migratorio.
La fiebre amarilla no tiene tratamiento, pero sí tiene prevención. Las muertes por esta enfermedad son evitables. La vacunación salva vidas y sigue siendo la herramienta más importante para proteger a la población y evitar nuevos fallecimientos.
La fiebre amarilla mata, #lasvacunassalvanvidas
Colombia tiene quien la cuide