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Ministerio de Salud y Protección Social

Salud bucal en lactantes y niños


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Salud bucal en lactantes y niños

​> Gestantes y lactantes​
  • Durante la gestación debe procurarse una buena alimentación diaria, un bajo consumo de azúcares, carbohidratos, sal, y grasas, así como de té y café, porque reducen la absorción de micronutrientes como el hierro y zinc, importantes durante la gestación y la lactancia.
  • El consumo de calcio, además de hierro y ácido fólico durante el embarazo y hasta el sexto mes de lactancia, ayuda a disminuir los calambres, y consumir productos lácteos en la noche (yogur o leche), antes de acostarse, ayuda a evitarlos. Además reduce el riesgo de complicaciones hipertensivas, como la pre-eclampsia y eclampsia y permite que el bebé pueda nutrirse de ese calcio durante su desarrollo, favoreciendo la formación de huesos y dientes.
  • Asistir desde el primer trimestre a los controles prenatales, incluyendo la consulta odontológica, contribuye a detectar oportunamente situaciones que afectan el embarazo, el parto y al bebé, a controlar los riesgos, a atender las necesidades para reducir complicaciones y favorecer el mantenimiento de buenas condiciones de salud bucal e higiene (mínimo una consulta, en cada trimestre del embarazo).
  • En la consulta odontológica, los profesionales (odontólogos y auxiliares de salud bucal) deben orientar a la madre sobre todos los cuidados bucales que debe tener para ella y su bebé, hacer los tratamientos que sean necesarios y los controles regulares.
  • Autocuidado​
​ ​Durante la infancia​
  • La lactancia materna, al contribuir con la alimentación y nutrición adecuada del bebé y proveer todos los elementos para que crezca saludable, favorece también el adecuado desarrollo de músculos, huesos y tejidos de la boca.
  • En los niños es importante la consulta con el odontólogo desde el momento en que nace, para identificar posibles lesiones o malformaciones de las estructuras bucales, en especial para recibir orientación acerca del cuidado bucal del bebé y sobre el seguimiento a su crecimiento y desarrollo dento-maxilo-facial.
  • Para acostumbrar al bebé a la limpieza de la boca e instaurar el hábito de la higiene, pueden usar cepillos unidedales de silicona, que permiten masajear las encías del bebé, o una gasa humedecida en agua en los meses próximos a la erupción de los dientes de leche (5 a 6 meses de vida). Esta práctica es preferible en la noche, antes de acostarlo a dormir.
  • Los dientes en los bebés comienzan a aparecer más o menos a los 6 meses de edad (algunos antes y algunos otros un poco después). Es el momento para introducir la alimentación complementaria con comidas sólidas e incluso frutas enteras u hortalizas (manzanas enteras o zanahorias por ejemplo), que no generan riesgo de accidente por ingesta en el niño, pero que sí estimulan una adecuada erupción de los dientes haciéndolos más fuertes y sanos, mejorando el desarrollo de su aparato masticatorio y contribuyendo a buenos hábitos alimentarios para su crecimiento y desarrollo.
  • Para facilitar que el niño adopte el hábito del cepillado dental, desde el momento en que aparece el primer diente en la boca se debe iniciar la higiene bucal diaria, siempre en compañía de los cuidadores, para controlar la cantidad de crema dental (menor al tamaño de una lenteja), ayudarle y enseñarle a eliminar los excesos de crema y guiarle con el ejemplo para la adherencia al hábito.
  • Evítele el consumo excesivo de carbohidratos (azucares) y harinas y bríndele alimentos que estimulen la masticación, favoreciendo con ello la adecuada salida de los dientes de leche, el desarrollo de la cara y por tanto una mejor alimentación y nutrición.
  • Los chupos de entretención, los teteros y biberones no son recomendados porque desestimulan la lactancia materna y causan alteraciones en las estructuras de la boca, que repercuten en los procesos de alimentación y respiración. Use cucharas o vasos, pitillos, goteros o jeringas. Si debe por fuerza mayor hacer uso del biberón o del chupo, no lo haga de forma continua ni por largos periodos de tiempo y nunca use en ellos alimentos endulzados.
  • La higiene bucal del bebé o niño se debe hacer sin falta antes de enviarlo a dormir; no se debe dejar el biberón en la boca, porque los residuos de alimentos que se quedan adheridos a los dientes facilitan la aparición y rápida progresión de la caries dental, incluso cuando los dientes apenas están saliendo, causándole dolor, desgano para comer, molestias para dormir y problemas nutricionales.​
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