Política de Salud Mental
La Política Nacional de Salud Mental es el conjunto de intervenciones estratégicas que buscan resolver situaciones relacionadas con la salud mental, los problemas mentales, trastornos mentales y epilepsia, posicionando la salud mental como de interés público, esta compuesta por ejes, se desarrolla a través del plan e incorpora la red mixta de gobernanza, el consejo nacional de salud mental y el programa CAF.
Promoción y Prevención
La promoción de la salud mental se fortalece mediante la creación de entornos familiares, laborales y comunitarios protectores, que fomenten la comunicación respetuosa, el reconocimiento y gestión de las emociones, la prevención de violencias, el autocuidado y la corresponsabilidad en el cuidado de la vida. Asimismo, implica la activación y articulación de redes de apoyo comunitarias e institucionales, la detección temprana de situaciones de riesgo y la promoción del acceso oportuno a servicios y rutas de atención en salud mental en el territorio.
Ejes
La promoción de la salud mental: Este eje se orienta a la creación y fortalecimiento de entornos resilientes, saludables y protectores que favorezcan el bienestar psicosocial. Incluye acciones de promoción de la salud mental en redes sociales, medios digitales, plataformas de entretenimiento y medios de comunicación, así como el reconocimiento de la interculturalidad como un factor clave de protección y cuidado en salud mental.
La prevención de problemas, trastornos de la salud mental y epilepsia: Con acciones centradas en la reducción de factores de riesgo y la prevención de la progresión y cronicidad de los problemas de salud mental y la epilepsia. Prioriza la prevención comunitaria, la detección temprana, la intervención en el consumo de sustancias psicoactivas y la prevención específica de la epilepsia y otros trastornos neuropsiquiátricos, abarcando los distintos niveles de prevención.
Atención integral de los problemas y trastornos mentales: Este eje busca garantizar una atención integral, continua y de calidad en salud mental, basada en la accesibilidad y la oportunidad de los servicios. Incorpora prácticas de atención basadas en evidencia, el uso adecuado de tratamientos psiquiátricos y el fortalecimiento del cumplimiento terapéutico, asegurando respuestas efectivas frente a los problemas y trastornos mentales.
Rehabilitación integral e inclusión social: Está orientado a la rehabilitación basada en comunidad, promoviendo la igualdad de oportunidades y la inclusión social de las personas con problemas y trastornos mentales, epilepsia y otras condiciones neuropsiquiátricas. Fortalece los modelos comunitarios de atención, la articulación entre atención primaria y rehabilitación, la humanización del trato y las acciones dirigidas a poblaciones afectadas por el conflicto armado.
Gestión, articulación y coordinación sectorial y transectorial en salud mental: Promueve la articulación intersectorial y transectorial para una respuesta integral en salud mental, reconociendo la interacción entre personas, familias, comunidades y actores sociales. Se apoya en la Red Mixta Nacional y Territorial de Salud Mental como mecanismo para optimizar recursos, capacidades y experiencias, fortaleciendo la gobernanza y el bienestar psicosocial en los territorios.